viernes, 2 de septiembre de 2011

Y sí. Finalmente iba a caer en la cuenta de que lo mío no es lo estructurado.
Soy demasiado diferente y loca, como para hacer una carrera universitaria dentro de lo normal.
Siempre (desde que me decidí) supe que la gastronomía era lo mío. No me gustan las cosas que tienen que ver con los números, la biología la detesto y hay demasiadas cosas que simplemente no me caen bien.
La gastronomía no se trata de simplemente seguir una receta, se trata de crear, de ponerle algo propio a cada cosa que se hace. En fin... calculo que la felicidad viene de la mano de lo que uno hace por vocación.

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