No hay manera épica de contarlo.
Estoy saliendo con una persona que nunca imaginé que iba a estar viendo de esta manera. Comenzó siendo el enemigo de mi mejor amigo y luego, este amigo se transformó en mi "enemigo" y su enemigo se transformó en mi amigo. Las salidas se incrementaron hasta que derivaron en algo más.
Ese algo más derivó, a su vez, en algo más. Así continuamente hasta que llegó un punto en el que se dio una situación que para mí nunca se había dado.
Nunca me pasó de extrañara a alguien que acabo de ver de esta manera. Es como si de repente mi sentido común se hubiese tomado vacaciones. A ver, gente. Me compró gomitas. We should all be freaking out now. But I'm not. Estoy acá sentada pensando en lo mucho que lo extraño.
Me encanta que me hable de cosas que no entiendo, me encanta que hable de cosas que entiendo, me encanta que sepa tantas cosas sobre cosas poco importantes y sobre cosas super importantes. Me gusta que a veces yo pueda decirle cosas que él no sabía. Jamás me gustó que me ayudaran a cocinar, pero me gusta que me ayude. Me gusta que me haga sentir bien todo el tiempo, que me haga reír, que me abrace cuando lloro, o que simplemente me abrace cuando se da la oportunidad.
Me encanta todo. La comodidad con la que nos podemos mover alrededor del otro, sin tener que pretender que nos copa estar sentados derechos todo el tiempo y andar con buenos modales innecesarios por ahí. Me siento cómoda. Me siento yo misma, algo que no me pasa seguido.
Soy yo, toda yo.
Puedo ser tierna, me lo puedo permitir. Es fantástico pensar que a alguien le guste que yo sea tierna. No se trata sólo de algo físico. No se trata de cumplir y que cada uno siga su camino... Es algo más.
No lo nombremos... Supongo que todavía existen mis miedos. Bastante mitigados, pero por ahí andan.
Tengo una noticia que es buena y mala al mismo tiempo (awesome). Vuelvo a trabajar al mismo lugar en el que terminé de trabajar en septiembre del año pasado.
Se (pseudo) canceló mi microemprendimiento.
Me estoy por hacer un genial submarino aprovechando las temperaturas medias que nos dejan respirar acá en la ciudad.
Tuve 15 días de vacaciones sola, en casa. Los disfruté demasiado.
P.D.: no incendié la ca, bien por mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario