Y las cosas empiezan a perder el sentido de a poco. Damos todo por sentado, incluso el aire que respiramos.
No me doy cuenta absolutamente de nada, frases sueltas son lo único que puedo escribir, no sé cómo hacer para que las cosas que quiero sacar de mí tengan sentido.
Es como que tenés ganas de cerrar los ojos y que todo haya desaparecido, tener un nuevo comienzo porque sí. Tenés ganas de no ser cómo sos, de no saber qué es lo que va a pasar mañana, que tu vida la lleve el viento y nada más. No querés saber, no querés entender más nada. Querés terminar con lo que te molesta, dedicarte a ver el cielo y vivir bajo la lluvia. Ir a algún lugar en donde nadie te conozca y rehacer tu personalidad. Ser la forra que todos odian un poco sin siquiera conocer.
No tenés más ganas de vivir para nadie, ser la desconocida te sienta bien y te dejás llevar una vez más. Cualquiera entiende. Cualquiera sería capaz de sacarme estas cosas de la cabeza...
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