Me suspiré la vida en cuanto cruzaste esa puerta. No sé por qué sentí que una parte de mí se iba con vos.
¿Cómo causaste eso? ¿Qué hiciste?Simple. Me abrazaste y me dijiste 'te quiero'. Me tocabas y sentía que mi cuerpo íntegro temblaba, me tocabas y oleadas de calor recorrían mi espalda y me llegaban hasta los huesos.
Me sentí, por momentos, una niña. Y, por momentos, una adulta.
Definitivamente te necesité todo este tiempo y sé que te voy a seguir necesitando.
Lograste hacerme sentir nerviosa, como si no tuviese experiencia en nada. Debo admitir de tenía algo de miedo.
Me hiciste sentir tan simple, tan deseada y tan segura. No podía dejar de querer sentir tu piel una vez más.
Sentí tu boca sobre la mía, sobre mi piel mil veces y no me pareció suficiente.
Mi cuello, mis piernas, mi todo lleva tu nombre ahora.
Tu hermoso nombre.
Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario