viernes, 17 de septiembre de 2010

Advertencia: Chica Enervada

La verdad que si me pongo a pensar hay demasiadas cosas que me sacan de mis casillas (expresión de vieja). No entiendo por qué cuando a alguien no le gusta algo es necesario que te pregunte cosas como '¿Por qué te compraste esto así?', '¿No había en otro color?', '¿Era necesario un zapato con tanto taco? Vos no sabés caminar con esto', '¿Por qué no lo cambiás?'. A ver, me compré lo que me compré porque me gustaba, no porque soy una adicta y compro por comprar. Y no sé si había en otro color, pero a mi me gustó ese y si había en otro color ¿qué? si total no lo vas a usar vos, ¿qué carancho te molesta?. Sí, amo los zapatos altos, me encanta el hecho de tener zapatos como los de las películas o las revistas de moda por más de que me torturen las 20 horas que los vaya a usar. Y no, no los pienso cambiar porque por algo los compré en primer lugar, ¿no?
Nadie los obliga a ustedes a que les guste lo que a mi me encanta, ni siquiera me tienen que hacer el típico comentario '¡Ay, que lindo!', o sea, no me quita el sueño que a vos no te guste un par de zapatos que yo amo. No los vas a usar vos y si los quisieras usar el día de mañana no te los prestaría por hipócrita. Ya sea un par de zapatos, una remera, una media o lo que sea. No me convence el asunto de que me critiquen mis gustos, si no encontrás agradable mi forma de vestir, hablar, caminar, mirar o lo que sea y yo pido tu opinión... en vez de criticar decime 'No me gusta' y listo, nos ahorramos la forreada y los malos tratos.
Eso nada más.
Terminé con mi cuota de relidad de hoy, creo que mi exasperación se basa en comentarios que no son solicitados.
Adiós!

No hay comentarios:

Publicar un comentario