lunes, 21 de diciembre de 2009

Palo y a la bolsa

Muchas veces me pregunte qué se sentía aprobar una materia, una prueba sabiendo... pero es más divertido aprobar cuando uno no sabe nada, o eso cree. Puedo jurar que estudié (no sé si lo suficiente, pero estudié) pero cuando llegó el momento de enfrentarme a mi profesora de Derecho y al otro profesor (que estaba de apoyo logístico) mi cabeza entera se nubló y se complotó en mi contra para tratar de sabotear mi oral. Pero luego de varios intentos (fallidos de intentar pensar) los profesores se rindieron y ante una misericordia colosal decidieron aprobarme advirtiendome que mi exámen oral fue muy pobre. Yo estaba más que conciente que lo que dije no era nada de lo que tenía preparado y mi cabeza tampoco tenía intenciones de dejarme recordar nada de lo que preparé, pero a mi subconciente le gané yo esta vez y aprobé. Quiero dedicarle este aprobamiento a mi subconciente, para que vea que me pueden aprobar aunque éste decida bloquerme. ¡Aprobé!





Gracias Pato por ayudarme y Bren por poner la casa...

No hay comentarios:

Publicar un comentario