martes, 29 de diciembre de 2009

Día de los Inocentes

Creo que mi nombre no debería ser el que tengo por nombre de pila, sino que debería ser Idiota, Estúpida, Tarada, Imbécil e Inocente, entre otros. Pero sobre todo Inocente, es imposible entender el por qué de ciertas bromas tan crueles a la gente tonta y estúpida como yo. ¿Por qué es necesario hacer que a esos a quienes uno quiere (según mis amigos dicen) se humillen en un grado que raya en la imbecilidad humana? No comprendo. No entiendo por qué estas "bromas" hacen reir a aquellos que las hacen, se exceden en crueldad y no tienen en cuenta los sentimientos de aquellos que las padecen.
Conclusión: No deseo recibir ninguna más de esas bromas, porque no me reiría con ustedes, se terminarían riendo de mi.




Gracias a la otra persona (del sexo femenino) que participó en la simpatiquísima "broma"
por el divino comentario sobre una persona de mi agrado {sepan reconocer el sarcasmo}

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