
Bueno, hoy voy a hablar de un tema que vengo posponiendo hace rato y que la verdad lo pospongo porque resulta que tengo lectores. Entonces es como que me da cosa que me puedan juzgar por aquello que lean. Además el tema es algo delicado, digamos. Cada vez que hablo de este tema todo el mundo cree que de un día para otro voy a dejar de comer o algo por el estilo...
Por primera vez en mi vida voy a hablar de mi peso y de lo que siento con respecto a mi cuerpo, porque es como que ultimamente se me han dado varias oportunidades para informarme y hablar sobre el tema de anorexia y nutrición en sí, inclusive en inglés particular (y posta que no miento); desde hace unos días que estoy leyendo un libro que trata ese tema (Abzurdah) y que me ha ayudado a comprender los por qués que tiene una anorexica (o adoradora de la diosa Ana) para convertirse en una. Consideran a la anorexia como una amiga que las ayuda y que es la unica que las entiende, es decir, la personifican.
¿De qué voy a hablar? En realidad quiero expresar (hacia mi misma) el descontento que tengo con mi cuerpo, estoy más que convencida de que no tengo un cuerpo espectacular y tampoco busco tenerlo, sólo busco estar contenta con él, pero en estos instantes la verdad es que no gusta ni un poco. Y haría todo lo posible por ser flaca como muchas de mis actrices preferidas (que no son anorexicas). Más allá de que este sea un capricho adolescente, siento que de verdad me haría feliz ser flaca y poder ponerme ropa ajustada y corta sin vergüenza de mostrar mi cuerpo y parecer una obesa errada. En este libro que estoy leyendo la protagonista, Cielo Latini, describía como era su cuerpo cuando tenía 10 años y la verdad es que me quedé sorprendida al ver que ella pesaba 63 o 64 kilos con esa edad y que yo a los 12 años pesaba exactamente lo mismo y no sé si más con 1,45 metros y que ahora con 15 años (a menos de dos meses de los 16) peso casi lo mismo con 1,64 metros de altura, lo que quiero decir es que mi obesidad (exagero cuando digo que soy obesa, tranqui) viene persiguiendome desde hace rato, y no me deja ni un segundo.
Hoy por primera vez en mi vida conté las calorías de mi desayuno, consumí alrededor de 50 calorías en mi desayuno solamente, después volvi caminando desde el colegio Sofía Barat hasta mi casa con un calor infernal (tuve una entrevista para cambiarme de colegio) asi que creo que baje esas 50 calorías y yo diría que varias más. Al volver almorzé 2 o 3 empanadas y merendé galletitas super engordables. Cené pollo (el más chiquito que había) con mucho tomate, porque las verduras son pura agua. No pienso comer nada más, no porque no quiera engordar (es una de las razones igualmente) sino porque ya no puedo más. Hace rato ya que como por pura gula... Ejemplo: el martes en el colegio, estaba por comprar bizcochitos y una Coca, y me dije a mi misma: "Pero si no tengo ganas de comer ¿por qué estoy comprando comida si no quiero comer?" No entendía nada, estaba comprando comida que en realidad no quería, pero yo sabía que si la compraba me iba a vacear el paquete sin inconvenientes e iba a estar un paquete de bizcochitos más gorda AL PEDO! Es esa necesidad imperiosa de comer por ansiedad o porque no tenés otro corno mejor que hacer. Pero claro, la muy obesa no puede hacer otra cosa que no sea comer... y buen.
La verdad es que no deseo ser anoréxica y mucho menos meterme un par dedos en la garganta para vomitar (me causa arcadas de sólo pensarlo), lo único que quiero es dejar de comer la cantidad de comida que ingiero actualmente, porque me jode bastante terminar de comer y sentir que me comí la mesa entera, más allá de que en realidad haya comido solo de mi plato, pero me da esa sensación... no sé por qué.
¡Ya sé que es lo que puedo hacer! En el desayuno de mañana podría tomar un té o simplemente comer una naranja, me parece que le apuesto a la naranja; porque es fruta, es agua y hace re bien. ¡LISTOOOO! de ahora en más voy a desayunar, y merendar fruta, té o esos yougures que están buenos, pero que no tienen calorías. Almuerzo... ahí sí, voy a comer pero sin excederme, igual que en la cena y voy a empezar a hacer ejercicio, podría ir al gimnasio, caminar o andar en bici. LO QUE SEA, estoy harta de la vida sedentaria.
¿Ven? quiero comer sano pero en menores cantidades, no es necesario hacerme anoréxica, bulímica o tener algún que otro desorden alimenticio. Solamente tengo que aprender a decirle a mi estómago que me deje en paz y que coma y aproveche lo que le doy y punto.
Le pido a todos aquellos que lean esta entrada que no piensen que quiero tomar en cuenta algún desorden alimenticio antes mencionado o que quiero llegar a ser huesos y piel, eso es algo que no deseo. Me haría feliz ser flaca, pero no con los métodos que utilizan algunas chicas, si si, ese método de automutilación que ellas llaman perfección.
Respecto al contenido esencial de la entrada, prefiero no emitir comentario alguno. Eso sí, ni se te ocurra decirle a mi madre tu nueva manera de alimentación porque te va a volver loca con los niveles de insulina y el estomago que procesa y etcétera etcétera.
ResponderEliminarEl punto que quisiera recalcar sería el siguiente, sobre todo el apartado en paréntesis: "...volvi caminando desde el colegio Sofía Barat hasta mi casa con un calor infernal (tuve una entrevista para cambiarme de colegio)..."
De nuevo, in palabras.